Aceite vegetal
El aceite vegetal es un compuesto orgánico obtenido a partir de semillas u otras partes de las plantas en cuyos tejidos se acumula como fuente de energía. Algunos no son aptos para consumo humano, como el de castor o algodón.
Como todas las grasas está constituido por glicerina y tres ácidos grasos.El aceite vegetal puede provenir de frutos o semillas como:
La aceituna (fruto del olivo)
La soja
La palma, tanto del fruto como del hueso.
El sésamo
El girasol
El arroz
El maíz
El lino
El cartamo
El cáñamo
La colza, en especial la variedad canola (canadian oil low acid) originaria de Canadá, que es una variedad apta para consumo humano.
La almendra
La nuez
La avellana
Las pepitas de uva
Las semillas de amapola
Las semillas de calabaza
La higuerilla
Según el Departamento de Agricultura de EE. UU. el consumo mundial en el año 2007/08 de aceites vegetales fue:
Soja 37,54 MMT (millones de toneladas)
Palma 41,31 MMT
Colza 18,24 MMT
Girasol 9,91 MMT
Cacahuete o maní 4,82 MMT
Semilla de algodón 4,99 MMT
Hueso de palma 4,85 MMT
Coco 3,48 MMT
Oliva 2,84 MMT Los aceites vegetales son preferibles a las grasas animales para el consumo humano. Esto se debe a que son ricos en ácidos grasos mono o poliinsaturados, una cualidad muy importante para la transformación de grasa en el organismo humano. En la actualidad es obligación del fabricante de productos en que aparezca el aceite vegetal advertirlo en el etiquetado. A veces esta advertencia se hace refiriéndose al aceite utilizado, aunque lo más común es que sean varios y mezclados en cuyo caso se advierte simplemente de que el producto contiene aceites vegetales, sin especificar.La mayor parte de los aceites vegetales se usan para alimentar el ganado. El aceite vegetal más usado para consumo humano es el de girasol. El aceite de palma, que es sólido a temperatura ambiente, se usa especialmente para jabones y cosméticos.
La mayor parte del aceite de colza producido en Europa se usa para producción de biodiésel, aunque puede ser producido con otros como el de girasol o el de cáñamo. Aunque también se ha extendido el uso de estos aceites vegetales como combustibles para los motores diesel.
El aceite vegetal también se puede utilizar como combustible en vehículos híbridos o adaptados
El aceite vegetal se puede obtener mecánica o químicamente, y generalmente se usa alguna combinación de ambas técnicas.
En el método mecánico las semillas y frutos oleaginosos se someten a un proceso de prensado. Los residuos de este prensado se aprovechan como alimento para el ganado, por ser un producto muy rico en proteínas. Finalmente se somete al aceite extraído a otro proceso de refinamiento.
El método químico utiliza disolventes químicos que resultan más rápidos y baratos, además de dar mejor rendimiento. El solvente generalmente usado es el Hexano.
Los aceites hidrogenados se forman a partir de aceite e hidrógeno. La combinación de ambos se realiza en caliente y a presiones elevadas, de modo que el aceite líquido se transforma en mantecas o grasas o en una sustancia semisólida con la que se elaboran las margarinas. Estos aceites hidrogenados son perniciosos (nocivos) para la salud, ya que contribuyen al aumento de los niveles de colesterol en sangre, mucho más que las grasas vegetales o las animales; debido a su contenido en ácidos grasos trans. Por tal motivo, muchos nutricionistas y médicos, están en contra de su uso en la alimentación.
HELIBERTO L. A. UNACH PALENQUE
ING.AGROINDUSTRIAL
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jueves, 4 de febrero de 2010
EL LADO VERCDE DEL CAFE
El lado verde del café
Café y medio ambiente
Sin duda, nos gusta tomar café. Porque nos reanima, porque nos place, porque nos congrega; las razones sobran.
Agreguemos una más: el café nos provee de un maravilloso paisaje. ¿Sabíamos que las regiones cafetaleras ofrecen paisajes de vegetación exuberante, de un verdor múltiple, selvático, acompasado por el canto de una amplia gama de pájaros y demás fauna?
Espacios con algunos rasgos de virginidad conservada que hacen posible la biodiversidad. Si en México no hubiera café de sombra, numerosas especies animales y vegetales ya se habrían extinguido.
¿Café de sombra?... Es el que se cultiva intercalado con árboles y plantas de otras especies. Estos árboles al llegar a ser más altos que las matas de café, les forman una sombra por encima. La sombra es un ingrediente necesario para la biodiversidad y también contribuye a dar calidad al buen café.
¿Por qué? Los árboles y las plantas que hay en los cafetales son alimento y casa de muchos animales pequeños y grandes, a ellos llegan aves migratorias y fauna estacional, desde insectos hasta reptiles y mamíferos. La existencia de estas áreas verdes, templadas y húmedas, permite la reproducción de las especies.
La conservación de la humedad es clave en la producción de un café de calidad pues permite un desarrollo pausado del fruto y, por consiguiente, el desarrollo de sus cualidades: acidez, aroma, sabor y cuerpo.
Según los expertos, el buen café es café de altura, cultivado en terrenos cuya altitud rebasa los 900 metros (sobre el nivel del mar). En nuestro país estas regiones, de trópico húmedo, por lo regular están habitadas por población indígena, que cultiva el café en asociación con otros cultivos, buscando la sustentabilidad. Es así que además de los típicos platanares y naranjales que dan sombra, en las zonas de cafetales también encontramos aguacate, guayaba, papaya, otros frutos, árboles de maderas preciosas y plantas comestibles y medicinales que son alimento de las familias cafetaleras.
¿Café sustentable? Es el que se produce buscando el equilibrio entre la eficiencia productiva y la conservación de los recursos naturales; es decir, se emplean métodos que permitan aprovechar para el consumo humano los recursos naturales, pero sin devastarlos. La importancia del café respecto a la conservación ambiental viene de la posibilidad de hacer intervenir en su cultivo una serie de prácticas encaminadas a conservar y renovar recursos naturales y vitales como son el agua, la tierra y el aire: prácticas de conservación y recuperación de los suelos, sustitución de fertilizantes y plaguicidas agroquímicos por abonos orgánicos y un control biológico de plagas y enfermedades, un uso más moderado del agua en la etapa de la industrialización del grano.
¿Café orgánico? Es el café que se utiliza sin usar productos agroquímicos (ni fertilizantes, ni plaguicidas), en su lugar, se emplean abonos elaborados con desechos y materia orgánica y se efectúan labores de conservación de suelos.
Si nos cae el veinte acerca de la importancia de preferir un café cultivado con prácticas ecológicas, cualesquiera que sea el nombre que le acompañe ("orgánico" "ecológico" "sustentable" "de sombra"), nuestra tarea como consumidores es revisar y determinar la confiabilidad del producto que nos ofrecen.
¿Cómo? Buscando más información sobre los procesos de cultivo ecológico, sobre las organizaciones y los productores que los practican y solicitando el sello de garantía.
¿Beneficios? Mayor garantía de calidad y salud para nosotros y para el planeta que, como dicen, es el único que tenemos.
¿Qué es el café orgánico?
El café orgánico es un café libre de químicos y pesticidas que se cultiva con un estricto control de calidad y en armonía con la naturaleza.
El café orgánico en México se cultiva bajo sombra, es decir, las matas del cafeto se cultivan intercaladas con árboles diversos tales como naranja, plátano, limón, aguacate. También dan sombra al café árboles que no dan producto, del género Inga. Estos cafetales son sistemas agroforestales que ofrecen numerosos beneficios ecológicos y económicos tales como: la protección y conservación de la biodiversidad; protección de suelos; regulación de lluvias, heladas, vientos; protección de cuencas hidrológicas, captación de carbono; generación de alimentos y diversificación productiva.
El cultivo de café orgánico se rige por normas internacionales de producción e industrialización que son vigiladas bajo un sistema de certificación que nos garantiza el consumo de café de alta calidad sin insumos de síntesis química y la protección del medio ambiente.
La agricultura orgánica se rige bajo los principios de una producción: Ambientalmente amigable: respetar y proteger el ambiente utilizando técnicas de producción en equilibrio y armonía con la naturaleza, evitando la destrucción de los recursos naturales en las zonas tropicales y subtropicales.
Económicamente viable: dirigida a mejorar el ingreso del productor a través del sobreprecio que se paga por el café orgánico.
Socialmente justa: orientada a mejorar la calidad de vida de los productores y de los consumidores.
Entre los principales países productores de café orgánico están México, Perú y Bolivia.
Entre los principales países consumidores están la Unión Europea y los Estados Unidos.
Entre los sellos de café orgánico que garantizan al consumidor que el café es orgánico está Certimex (México) Naturland (Alemania) y Ocia (Estados Unidos).
Café y medio ambiente
Sin duda, nos gusta tomar café. Porque nos reanima, porque nos place, porque nos congrega; las razones sobran.
Agreguemos una más: el café nos provee de un maravilloso paisaje. ¿Sabíamos que las regiones cafetaleras ofrecen paisajes de vegetación exuberante, de un verdor múltiple, selvático, acompasado por el canto de una amplia gama de pájaros y demás fauna?
Espacios con algunos rasgos de virginidad conservada que hacen posible la biodiversidad. Si en México no hubiera café de sombra, numerosas especies animales y vegetales ya se habrían extinguido.
¿Café de sombra?... Es el que se cultiva intercalado con árboles y plantas de otras especies. Estos árboles al llegar a ser más altos que las matas de café, les forman una sombra por encima. La sombra es un ingrediente necesario para la biodiversidad y también contribuye a dar calidad al buen café.
¿Por qué? Los árboles y las plantas que hay en los cafetales son alimento y casa de muchos animales pequeños y grandes, a ellos llegan aves migratorias y fauna estacional, desde insectos hasta reptiles y mamíferos. La existencia de estas áreas verdes, templadas y húmedas, permite la reproducción de las especies.
La conservación de la humedad es clave en la producción de un café de calidad pues permite un desarrollo pausado del fruto y, por consiguiente, el desarrollo de sus cualidades: acidez, aroma, sabor y cuerpo.
Según los expertos, el buen café es café de altura, cultivado en terrenos cuya altitud rebasa los 900 metros (sobre el nivel del mar). En nuestro país estas regiones, de trópico húmedo, por lo regular están habitadas por población indígena, que cultiva el café en asociación con otros cultivos, buscando la sustentabilidad. Es así que además de los típicos platanares y naranjales que dan sombra, en las zonas de cafetales también encontramos aguacate, guayaba, papaya, otros frutos, árboles de maderas preciosas y plantas comestibles y medicinales que son alimento de las familias cafetaleras.
¿Café sustentable? Es el que se produce buscando el equilibrio entre la eficiencia productiva y la conservación de los recursos naturales; es decir, se emplean métodos que permitan aprovechar para el consumo humano los recursos naturales, pero sin devastarlos. La importancia del café respecto a la conservación ambiental viene de la posibilidad de hacer intervenir en su cultivo una serie de prácticas encaminadas a conservar y renovar recursos naturales y vitales como son el agua, la tierra y el aire: prácticas de conservación y recuperación de los suelos, sustitución de fertilizantes y plaguicidas agroquímicos por abonos orgánicos y un control biológico de plagas y enfermedades, un uso más moderado del agua en la etapa de la industrialización del grano.
¿Café orgánico? Es el café que se utiliza sin usar productos agroquímicos (ni fertilizantes, ni plaguicidas), en su lugar, se emplean abonos elaborados con desechos y materia orgánica y se efectúan labores de conservación de suelos.
Si nos cae el veinte acerca de la importancia de preferir un café cultivado con prácticas ecológicas, cualesquiera que sea el nombre que le acompañe ("orgánico" "ecológico" "sustentable" "de sombra"), nuestra tarea como consumidores es revisar y determinar la confiabilidad del producto que nos ofrecen.
¿Cómo? Buscando más información sobre los procesos de cultivo ecológico, sobre las organizaciones y los productores que los practican y solicitando el sello de garantía.
¿Beneficios? Mayor garantía de calidad y salud para nosotros y para el planeta que, como dicen, es el único que tenemos.
¿Qué es el café orgánico?
El café orgánico es un café libre de químicos y pesticidas que se cultiva con un estricto control de calidad y en armonía con la naturaleza.
El café orgánico en México se cultiva bajo sombra, es decir, las matas del cafeto se cultivan intercaladas con árboles diversos tales como naranja, plátano, limón, aguacate. También dan sombra al café árboles que no dan producto, del género Inga. Estos cafetales son sistemas agroforestales que ofrecen numerosos beneficios ecológicos y económicos tales como: la protección y conservación de la biodiversidad; protección de suelos; regulación de lluvias, heladas, vientos; protección de cuencas hidrológicas, captación de carbono; generación de alimentos y diversificación productiva.
El cultivo de café orgánico se rige por normas internacionales de producción e industrialización que son vigiladas bajo un sistema de certificación que nos garantiza el consumo de café de alta calidad sin insumos de síntesis química y la protección del medio ambiente.
La agricultura orgánica se rige bajo los principios de una producción: Ambientalmente amigable: respetar y proteger el ambiente utilizando técnicas de producción en equilibrio y armonía con la naturaleza, evitando la destrucción de los recursos naturales en las zonas tropicales y subtropicales.
Económicamente viable: dirigida a mejorar el ingreso del productor a través del sobreprecio que se paga por el café orgánico.
Socialmente justa: orientada a mejorar la calidad de vida de los productores y de los consumidores.
Entre los principales países productores de café orgánico están México, Perú y Bolivia.
Entre los principales países consumidores están la Unión Europea y los Estados Unidos.
Entre los sellos de café orgánico que garantizan al consumidor que el café es orgánico está Certimex (México) Naturland (Alemania) y Ocia (Estados Unidos).
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